Higiene dental : Consejos para un verano con una dentadura 10.

La higiene bucal es esencial para preservar la salud en general. Muchas veces problemas que afectan a la digestión o el estomago proceden de no seguir unos hábitos saludables de higiene dental.

Por otra parte, la dentadura es nuestra mejor carta de presentación a nivel social y profesional. Contar con unos dientes cuidados implica que causaremos mejor impresión ante los demás y que podremos mostrarles nuestra sonrisa sin temor a que nuestra dentadura no cause una impresión positiva.

Como adultos hemos de cuidar nuestra higiene bucal con responsabilidad, ya que de ello depende que conservemos por más tiempo todas las piezas dentales en perfectas condiciones y que lleguemos a la vejez con una dentadura fuerte y saludable. Pero si esto es importante, todavía lo es más que inculquemos a los niños unos hábitos de higiene y cuidado sobre la dentadura, de forma que aprendan a cuidarla desde pequeños.

Entre los hábitos de higiene dental el principal de ellos es aprender a cepillar los dientes tras las comidas: desayuno, comida y cena. Debemos limpiarnos los dientes en todas las ocasiones, cuidando de hacerlo antes de que hayan transcurrido 30 minutos desde la comida, ya que este es el tiempo en que las bacterias empiezan a realizar su trabajo sobre nuestra boca.

Sea cuál sea el cepillo que usemos: manual o eléctrico, hemos de realizar un cepillado firme, pero no agresivo, ya que con ello podríamos estar dañando las encías. Por otra parte hay que realizar un cepillado correcto, comenzando desde arriba hacía abajo en las piezas superiores, y desde abajo hacía arriba en las piezas inferiores.

Para seguir una higiene dental correcta debemos acudir de inmediato al dentista ante cualquier molestia y no dejar que el daño en una pieza dental se prolongue hasta tener que eliminar el diente porque ya no hay cura para el mismo.

También es importante realizar visitas periódicas al dentista cada seis meses, pues con ello podremos detectar patologías que permanecen ocultas y abordar su curación cuanto antes.

Otro hábito de higiene dental imprescindible radica en realizar al menos una vez al año una limpieza bucal en profundidad, ya que con ello eliminaremos el sarro y dejaremos los dientes más saneados y resistentes.

Por último, hemos de ser conscientes de que nuestros dientes no son una herramienta, por lo que debemos evitar utilizarlos para ayudarnos a atar lazos o cuerdas, así como para abrir envases de botellas, y hábitos similares que son verdaderamente perjudiciales para los dientes.

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