Implante dental: Alimentos enemigos de los implantes.

En el pasado, el temor por la caída de una pieza dental era un problema que preocupaba a muchos, sobre todo por lo que esto implicaba estéticamente mucho más que para lo funcional; tanto así, que las personas recurrían desesperadas al odontólogo para que les colocara una prótesis dental. Hoy en día, sigue siendo igual de importante mantener una sonrisa sana, saludable y estética, sin embargo, gracias a la evolución y al constante avance de la medicina y tecnología bucodental, se han desarrollado procedimientos, técnicas y sustitutos para solucionar este problema.

Uno de ellos es el implante dental. Se trata de un elemento de titanio ubicado quirúrgicamente en los huesos maxilares, por debajo de las encías. Una vez colocados allí, el odontólogo puede ubicar sobre ellos las coronas o puentes fijos que reemplazarán a las piezas dentarias perdidas. Éste se creó con la finalidad de otorgar al paciente una solución más natural, cómoda, confortable, duradera, resistente y estética a la caída de un diente independientemente de las causas. Una ventaja adicional que ofrecen los implantes dentales es que se soportan por sí solos y no desgastan a los dientes adyacentes, ya que éstos no sostienen al diente de reemplazo.

En la actualidad, el implante dental está fabricado de titanio puro, por ser el material perfecto sustituto de las raíces dentales, tanto por ser bioinerte como por su estabilidad térmica. No obstante, hay que saber brindar los cuidados necesarios para tener éxito a largo plazo tras su implantación. Es crucial hacer una limpieza regular, los especialistas indican que hay que cuidar los implantes como si fueran dientes naturales, es muy importante cepillar los dientes después de cada comida para así evitar infecciones en las encías. Se recomienda evitar el tabaco, ya que puede manchar la pieza e irritar los tejidos provocando hinchazón e infección. En la fase postoperatoria resulta ideal la ingesta de líquidos (preferentemente fríos) y alimentos blandos como yogur, helados, budines, cereal con leche, frutas suaves, gelatinas, entre otros. Evitar todo tipo de alimento duro, el alcohol, fumar y bebidas calientes. Así como masticar con la pieza recién colocada.

Finalmente, a largo plazo es aconsejable no masticar alimentos muy duros directamente con las piezas.

Mantener la higiene oral y usar hilo dental es un bien muy necesario. Recuerda acudir periódicamente al odontólogo para el control posterior del implante y así asegurarte de que está en buen estado y en condiciones óptimas.

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