Implante dental en Hospitalet : ¿Cómo afecta el tabaco al tratamiento ?

En los últimos años los implantes dentales se han convertido en la gran baza de la salud bucodental. Las posibilidades que proporcionan son enormes y muchas personas ya se han beneficiado de ellas. Seguro que en tu círculo conoces a alguien que tenga un implante dental en Hospitalet y sabrás los beneficios que proporciona en el día a día, permitiendo volver a disfrutar de la vida tal y como antes de sufrir los problemas que llevaron a su colocación.

Por eso es natural que cada vez haya más personas que se realicen implantes dentales y de manera imprescindible es fundamental que conozcas las recomendaciones principales que hay que tener en el tratamiento. Una de ellas está relacionada con el tabaco, puesto que este producto se convierte en un enemigo a tener muy en cuenta y a eliminar por todos los medios posibles de quienes están pasando por un proceso de implante.

Si tienes costumbre de fumar y no consigues dejarlo durante el tratamiento ,mira de probar con chicles y parches de nicotina.Si no lo dejas del todo cuando menos que se reduzca al máximo los cigarrillos fumados. Y ya sabes que en este proceso lo importante es que pongamos el todo por el todo para tratar de que salga bien. ¿Peor por qué es tan malo el tabaco para los implantes dentales?

Uno de los principales problemas con el tabaco es que su acción en el entorno de la boca provoca que el proceso de cicatrización sea mucho más lento. Esto significa alargar el tratamiento y aumentar las posibilidades de que se produzca algún tipo de infección. Todo ello puede ser dramático para un implante y cambiar de forma drástica el desarrollo del tratamiento. Por otro lado, el tabaquismo también actúa de una manera directa al reducir el factor defensivo de la boca. El aporte sanguíneo que se realiza a la mucosa y la encía es inferior, lo que nos deja desprotegidos ante posibles ataques de microbios.

En otro orden de cosas, el tabaco, al actuar sobre células que son necesarias en el tratamiento, lleva a que la reparación de las lesiones sea menos efectiva. Y no menos importante, se convierte en una de las causas principales por las que se producen alteraciones en los tejidos blandos que tenemos dentro de nuestra boca.

Más allá de esto, el tabaco es una práctica negativa también después del tratamiento, porque puede llegar a producir enfermedades relacionadas con la inflamación de las zonas en las que se encuentran los implantes. Es imprescindible dejar de fumar unas semanas antes y después del tratamiento, pero también es importante recordar la importancia de abandonar esta práctica a largo plazo o cuando menos disminuirla.

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